Complicaciones de la reconstrucción mamaria

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La complicación más frecuente de la reconstrucción mamaria con prótesis de silicona es la contractura capsular. Esta complicación puede surgir también durante la expansión tisular. El tratamiento de la contractura capsular consiste en la división circunferencial y radial de la cápsula, con ampliación de la cavidad donde se aloja la prótesis. Esta capsulotomía puede ser realizada bajo visión directa, a través de una incisión en el extremo lateral de la cicatriz de mastectomía, o mediante técnicas endoscópicas, en las que se emplea una incisión muy pequeña, de alrededor de un centímetro. La reconstrucción protésica puede presentar otras complicaciones, tales como seroma, hematoma, necrosis cutánea, exposición del implante e infección. La reconstrucción mamaria con tejidos autógenos puede complicarse con una necrosis parcial o total del colgajo empleado, como consecuencia de la afectación del pedículo vascular por causas diversas. Otras complicaciones destacables son los seromas, hematomas e infecciones. La reconstrucción con el colgajo musculocutáneo del recto abdominal transverso puede complicarse con la aparición de hernias y debilidad de la pared abdominal, que pueden ser prevenidas mediante una reparación cuidadosa del defecto abdominal.

Complicaciones de la reconstrucción mamaria

Problemas más frecuentes

En general, los problemas usuales de la cirugía, como hemorragias, seromas, cicatrices hipertróficas, o dificultades con la anestesia, pueden presentarse aunque son relativamente infrecuentes. Y como con cualquier cirugía los fumadores deben ser advertidos de que la nicotina puede retrasar la cicatrización, dando lugar a cicatrices más evidentes y un periodo de recuperación más prolongado. Ocasionalmente, estas complicaciones son lo bastante severas para requerir una segunda intervención.

Si se usa un implante, hay un riesgo remoto de que se desarrolle una infección, generalmente en las primeras dos semanas tras la cirugía. En algunos de estos casos, el implante puede necesitar ser extraído durante varios meses hasta que la infección y el periodo inflamatorio cede. Posteriormente es posible colocar un nuevo implante.

El problema más común, la contractura capsular, ocurre si la cicatriz o la cápsula alrededor del implante comienza a tensarse. Esta compresión del implante puede provocar que la mama se endurezca. La contractura capsular puede ser tratada de diferentes maneras, y algunas veces requiere la extirpación del tejido cicatricial, o tal vez la remoción o el reemplazo de la prótesis.

La reconstrucción no tiene ningún efecto conocido sobre la posibilidad de recurrencia de la enfermedad, ni interfiere generalmente con el tratamiento con radioterapia o quimioterapia. Su cirujano general o ginecólogo le recomendara la realización de mamografías periódicas en ambas mamas, la normal y la reconstruida.

Las mujeres que posponen la reconstrucción pueden pasar por un periodo de ajuste emocional. Tómese tiempo para acostumbrarse a la perdida de la mama. Cuando se termine esa fase de ansiedad, será el momento de pensar en la reconstrucción.

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